Gracias 2017

Hoy te quiero invitar a que hagas un repaso del 2017, a que te sientes y escribas sobre lo que te ha pasado, has vivido y has sentido durante este año.

Es posible que antes de ponerte a escribir pienses que no te ha pasado nada, pero al empezar te das cuenta de que sí te han pasado muchas cosas. Por lo menos en mi caso así ha sido. Ha sido un año muy intenso, donde he disfrutado mucho en el máster en Desarrollo Personal y Liderazgo que he realizado. Donde además he conocido a un montón de personas maravillosas que me acompañan en el camino. Personas con las que continúo conectada y con las que continúo creciendo en otros ámbitos derivados del máster.

Es verdad que si repaso los objetivos que puse para el 2017 a principios de año algunos no se han cumplido, como lo de hacer más ejercicio, pero también hay muchas más cosas que me han pasado y no estaban en la lista, como la sensación de nervios y de plenitud que siento al publicar un post en el Blog, las sensaciones al leer los comentarios que ponen los lectores o los comentarios que me envían por Whatsapp. Como lo que siento al ver a mis hijas hacerse mayores, cómo poco a poco y conforme a su edad van cogiendo las riendas de su vida y empiezan su proceso de identificación.

También en mi caso he tomado decisiones importantes y que han sido difíciles de tomar, pues implicaban salir de la zona de confort, pero a la vez las he tomado con mucha fuerza y convencimiento. Me llevo muchas cosas de este año. Ha sido muy significativo para mí y no será fácil de olvidar.

Así que sólo puedo estar agradecida por todo lo que me ha pasado, por todo lo que he vivido y lo que he sentido, pero sobre todo estoy agradecida a las personas que de una forma u otra me acompañan, en especial a mi marido, que ha leído cada post antes de publicarse y a mis hijas, que me permiten los momentos de estudiar y escribir.

Agradecida a cada una de las personas que han leído el blog y que de una forma u otra han formado parte de este camino. La lista es muy grande, pero ten por seguro que si me estás leyendo, estás en esa lista. Todas las personas con las que me relaciono, aportan algo a mi crecimiento.

Termino 2017 con ganas de seguir creciendo, de formarme, de reconstruirme, de crear una nueva forma de vivir y con una palabra:

GRACIAS

Querida lectora, querido lector… GRACIAS.

Nuestra Luz

Las personas que nos acompañan son nuestros mayores espejos. Son aquellos que nos pueden permitir ver qué nos pasa, cómo nos sentimos, qué deseamos… Hace unos días, haciendo una reflexión utilizando a uno de mis espejos me di cuenta de que no era sincera con lo que en realidad yo quiero o con lo que siento que es mi camino.

Algunas veces lo que pasa es que no nos escuchamos, no dedicamos tiempo a estar con nosotros a sentirnos y en realidad sólo el hecho de escucharnos ya nos puede dar muchas respuestas.

Otras veces estamos conectados, nos escuchamos, sabemos qué es lo que queremos, cual es nuestro camino, pero lo miramos de lejos, sin acercarnos por miedo a lo que pueda suponer eso para las personas y las condiciones de nuestro entorno.

Y esto no es más que engañarnos a nosotros mismos, porque vas a hacer más por ti y por los demás si eres sincero contigo mismo.

Y lo sé, sé que no es fácil, sé que no es fácil abrirte a lo que tienes para dar a este mundo, a lo que tienes para compartir con los demás:

“Nuestro mayor temor no consiste en no ser adecuados.

Nuestro temor consiste en que somos poderosos más allá de toda medida.

Es nuestra luz y no nuestra oscuridad lo que nos atemoriza.”

Marianne Williamson

Nuestra luz nos atemoriza tanto que la guardamos para que nadie la vea, ¿por qué? Por qué nos da tanto miedo brillar, por qué nos da tanto miedo sacar lo que tenemos para ofrecer. Por qué nos da tanto miedo amar de verdad.

Queremos que la vida nos de felicidad, queremos recibir amor, queremos vivir en Paz y el primer paso para poder recibir está en darlo nosotros primero sin esperar nada a cambio.

El primer paso está en reconocernos, en escucharnos, en ponernos las gafas de la confianza en uno mismo y en la vida y comenzar a caminar con la cabeza alta y reconociendo la Luz que queremos dar a este mundo.

Querida lectora, querido lector quiero ver tu Luz….Quiero ser Luz.

 

Fotos: PexelsGilmanshin